La Administración Nacional de la Seguridad Social volvió a cambiar de manos. El martes 17 de marzo de 2026, el Ministerio de Capital Humano hizo oficial la renuncia de Fernando Bearzi como director ejecutivo de ANSES y anunció que su lugar será ocupado por Guillermo Arancibia. El movimiento suma una baja más al racconto de salidas del Gobierno de Javier Milei: desde diciembre de 2023, ya son casi 240 los funcionarios que dejaron sus cargos, según el seguimiento que hace el politólogo Pablo Salinas.
Bearzi había asumido la conducción de ANSES en febrero de 2025, poco más de un año antes de su salida. Es el tercer director ejecutivo del organismo bajo el mandato libertario, después de Osvaldo Giordano —que renunció en febrero de 2024— y Mariano de los Heros, que también dejó el cargo de manera abrupta en febrero de 2025. Ahora Arancibia es el cuarto en ocupar ese lugar.
Por qué se fue Bearzi
Desde el Gobierno la salida se describió como un acuerdo mutuo enmarcado en una "nueva etapa de digitalización" del organismo. Sin embargo, según fuentes citadas por medios nacionales, la desafectación de Bearzi venía siendo analizada desde hace tiempo y se aceleró en el contexto de un conflicto interno dentro de la administración libertaria entre la secretaria general Karina Milei y el estratega Santiago Caputo, que se recrudeció durante marzo.
Bearzi era un hombre cercano al ministro de Economía, Luis Caputo, con quien mantenía un vínculo directo. Su llegada a ANSES en 2025 estuvo alineada con esa relación. La salida, según fuentes oficiales, fue de común acuerdo con Sandra Pettovello, quien busca imprimir una lógica diferente al área con foco en modernización digital y reducción de planta.
Quién es Guillermo Arancibia
Arancibia tiene 52 años, es licenciado en Economía por la Universidad Nacional de Córdoba y cuenta con un posgrado en especialización financiera de la Universidad de Belgrano. Tiene más de 30 años de trayectoria entre el sector público, la consultoría y la investigación académica.
Su historial de gestión incluye la Dirección General de Estudios y Tecnología de la Información de la Ciudad de Buenos Aires (2007-2015), la Gerencia General de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo durante el gobierno de Macri, y más recientemente el cargo de subdirector ejecutivo de Prestaciones de ANSES. Según fuentes oficiales, Arancibia había sido apartado de la mesa de decisiones del organismo por el propio Bearzi cuando éste llegó con su equipo. La designación de Pettovello lo devuelve al centro.

El escándalo de las galletitas: un dato que no pasó desapercibido
La llegada de Arancibia no estuvo exenta de polémica. Según trascendió en agosto de 2024, mientras se desempeñaba como subdirector ejecutivo de Prestaciones, Arancibia firmó una resolución interna que instruía cargar a la caja chica del organismo gastos por yogures, galletitas y bebidas para consumo personal. El funcionario percibía en ese momento un salario bruto de varios millones de pesos mensuales —equivalente a varias jubilaciones mínimas— y justificó los gastos como necesidades institucionales.
La reacción no tardó: al día siguiente de conocerse la orden, el edificio de ANSES amaneció empapelado con carteles que caricaturizaban al funcionario como un ratón de dibujos animados. La medida generó rechazo entre empleados y gremios del organismo, en un contexto de ajuste generalizado.
Qué viene: digitalización, retiro voluntario y fin de planes sociales
El comunicado oficial del Ministerio de Capital Humano fue escueto pero claro en sus objetivos: las nuevas autoridades se enfocarán en la "digitalización de los procesos para optimizar la gestión, agilizar trámites y modernizar el organismo". La medida ya tiene un correlato concreto: el lunes 16 de marzo, un día antes del anuncio del cambio de conducción, el Gobierno publicó en el Boletín Oficial la Resolución 68/2026, que habilita un plan de retiro voluntario para el personal de ANSES con el objetivo de reducir la planta estatal.
Además, Capital Humano tiene previsto eliminar a partir de abril cerca de 900.000 planes sociales del esquema Potenciar Trabajo, que representan una erogación mensual de alrededor de $80.000 millones de pesos. En su reemplazo, el Ministerio implementará un sistema de vouchers de capacitación laboral, orientado a la inserción en el mercado de trabajo en lugar de la asistencia directa.
Los números de ANSES en marzo 2026
Mientras se procesa el cambio de conducción, el organismo mantiene su cronograma de pagos sin interrupciones. En marzo de 2026, la jubilación mínima asciende a poco más de $369.000, a la que se suma el bono extraordinario de $70.000 dispuesto por el Decreto 109/2026, llevando el total a casi $440.000. El haber máximo del sistema previsional supera los $2.480.000.
La Asignación Universal por Hijo (AUH) se ubica en torno a los $132.000 por menor, con retención del 20% hasta la presentación anual de la libreta. La Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) ronda los $365.000 con el bono incluido. Todos los montos reflejan el ajuste del mes en línea con el IPC de enero informado por el INDEC.
El bono extraordinario de $70.000, sin embargo, mantiene su valor nominal sin actualización desde períodos anteriores, lo que implica una pérdida real de poder adquisitivo para los jubilados de la mínima frente a la evolución de precios de alimentos y servicios.
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