Hay una razón concreta por la que los celulares de gama media están empeorando sus especificaciones en lugar de mejorarlas, por la que las laptops se están volviendo más caras sin volverse más potentes, y por la que los kits de RAM DDR5 que costaban 80 dólares hace un año ahora cuestan más del doble. Esa razón tiene nombre: los centros de datos de inteligencia artificial.
Los servidores que alimentan a ChatGPT, Gemini, Claude y todos los demás modelos de IA necesitan cantidades enormes de un tipo de memoria especial llamada HBM (High Bandwidth Memory). Esa memoria se fabrica en las mismas líneas de producción que la DRAM convencional que va en tu celular y en tu PC. Y como los fabricantes ganan mucho más vendiendo HBM a Microsoft, Google, Meta y Amazon que vendiendo RAM para laptops, están redirigiendo su capacidad de producción hacia allá.
El resultado es una escasez que afecta a todo el mundo que quiera comprar tecnología en 2026.
Los números que explican la escasez
Las tres empresas que producen más del 95% de toda la DRAM del mundo son Samsung, SK Hynix y Micron. Las tres tomaron la misma decisión: priorizar la memoria para centros de datos por encima de la memoria para consumidores.

Los resultados en precios son contundentes. Los precios de contratos de DRAM convencional subieron entre un 90 y un 95% en el primer trimestre de 2026 — el mayor salto trimestral registrado en la historia del mercado. Los precios de NAND Flash — la memoria que usa los SSDs y el almacenamiento de los celulares — subieron entre un 70 y un 75% en el segundo trimestre.
Para el tercer trimestre de 2026, los analistas de TrendForce proyectan que la DRAM convencional seguirá subiendo entre un 13% y un 18% respecto al trimestre anterior, y el NAND entre un 10% y un 15%. Son aumentos más moderados que los anteriores, pero confirman que el mercado no encontró alivio todavía.
La escala del problema queda clara en un dato de IDC: los centros de datos de IA están consumiendo actualmente el 70% de toda la memoria producida en el mundo. Lo que queda para celulares, laptops, tablets y otros dispositivos de consumo es el 30% restante.
Cómo afecta a celulares y PCs
El impacto en los dispositivos de consumo es directo y ya está llegando a los estantes.
IDC advierte que PCs, tablets y smartphones podrían ver aumentos de precio de entre un 10% y un 20% antes de que termine 2026. HP reportó que la memoria representa actualmente el 35% del costo de fabricación de una PC — una proporción que históricamente era mucho menor.
Para los celulares, el golpe es doble. Por un lado, los precios suben. Por otro, los fabricantes están aplicando una estrategia que los analistas de TrendForce llaman "shrinkflation": en lugar de subir el precio visible del producto, bajan las especificaciones para mantener el precio estable. Un celular de gama media de 2026 puede costar lo mismo que el modelo del año anterior pero traer menos RAM, una cámara de menor resolución o una pantalla más básica.
El segmento más afectado es el de los celulares económicos. Los fabricantes de Android de menor escala — que no tienen contratos de suministro de largo plazo como sí tienen Apple y Samsung — están teniendo que comprar memoria a precios de mercado al contado, sin posibilidad de negociar. La consecuencia: varios están discontinuando sus modelos más baratos directamente, porque fabricarlos a precio rentable ya no es posible.
Para las PCs, el riesgo es un retroceso en las especificaciones base. En 2025, 16 GB de RAM se estaban convirtiendo en el estándar mínimo para laptops nuevas. La escasez podría revertir esa tendencia y devolver los equipos de entrada a 8 GB — exactamente en el peor momento, ya que los nuevos programas de IA en el dispositivo (como Copilot+ de Microsoft) requieren un mínimo de 16 GB para funcionar.
Por qué esta escasez es diferente a las anteriores
Las escaseces de memoria anteriores — como la de 2017-2018 o la de 2021 — fueron cíclicas: la demanda subió, los precios subieron, y cuando las fábricas ampliaron capacidad, los precios bajaron. Este ciclo tomaba entre 12 y 24 meses en resolverse.
La de 2026 es diferente. No es una escasez temporal causada por un pico de demanda inesperado — es una reasignación estratégica permanente de capacidad de fabricación. Samsung, SK Hynix y Micron no están construyendo más capacidad para DRAM convencional porque no les conviene económicamente. El margen de ganancia del HBM para IA es mucho mayor que el de la RAM para celulares.
McKinsey proyecta 7 billones de dólares en inversión en centros de datos hasta 2030, con 5,2 billones orientados a IA. Esa demanda sostenida es lo que hace que la presión sobre la memoria no vaya a desaparecer de un trimestre al otro.
Los analistas más optimistas — como Counterpoint Research — ubican el primer punto de alivio real en el cuarto trimestre de 2027, cuando nueva capacidad de fábricas de Micron y SK Hynix empiece a producir volumen. El CEO de Intel, Lip-Bu Tan, fue más directo: "no hay alivio hasta 2028."
Qué conviene hacer si vas a comprar tecnología este año
La recomendación más consistente entre los analistas del mercado es comprar antes de fin de año. Los aumentos de precio que ya impactaron el costo de fabricación todavía no se trasladaron completamente al precio de retail en todas las regiones — hay un rezago de meses entre lo que pagan los fabricantes y lo que ve el consumidor en la góndola.
Si estás pensando en renovar una laptop, un celular o ampliar la RAM de tu PC, los precios que hay ahora son mejores que los que probablemente va a haber en el primer y segundo trimestre de 2027. Esa es la conclusión que comparten TrendForce, IDC y los analistas de OpenBrand.
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