Trump viajó a China con Musk, Cook y Nvidia: el acuerdo que puede cambiar la guerra tecnológica

Trump viajó a China con Musk, Cook y Nvidia: el acuerdo que puede cambiar la guerra tecnológica
FOTO: ilustrativa generada con IA a modo informativo.
15/05/2026 NEVIRAX INTERNACIONALES

El 12 de mayo de 2026, el presidente Donald Trump subió al Air Force One en la Base Andrews, Maryland, acompañado por una delegación que no tiene precedente en la historia de la diplomacia tecnológica estadounidense: 16 CEOs de las empresas más influyentes del mundo, incluyendo los líderes de las tres empresas más valiosas del planeta en tecnología.

En el avión viajaron Elon Musk (Tesla y SpaceX), Tim Cook (Apple) y Jensen Huang (Nvidia) — tres figuras cuyas decisiones impactan directamente en la guerra tecnológica entre Estados Unidos y China. También viajaron Dina Powell McCormick (Meta), Jane Fraser (Citigroup), David Solomon (Goldman Sachs), Larry Culp (GE Aerospace), Sanjay Mehrotra (Micron Technology), Cristiano Amon (Qualcomm) y Brian Sikes (Cargill), entre otros.

Trump aterrizó en Beijing el miércoles 13 de mayo. La cumbre principal con el presidente chino Xi Jinping se realizó el 14 de mayo en el Gran Salón del Pueblo, con banquete de Estado y visita al Templo del Cielo incluidos.

Por qué fueron

La visita tiene tres capas que se superponen: comercio, inteligencia artificial y geopolítica.

Comercio: Trump quiere que China compre más soja, carne de res y aeronaves estadounidenses. El objetivo declarado es crear una Junta de Comercio bilateral para resolver las diferencias arancelarias de forma estructurada. La Casa Blanca aclaró que no había ningún acuerdo integral sobre la mesa — la visita era para iniciar el proceso, no para cerrarlo.

Trump viajó a China con Musk, Cook y Nvidia: el acuerdo que puede cambiar la guerra tecnológica
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Inteligencia artificial y chips: La presencia de Jensen Huang (Nvidia) y Cristiano Amon (Qualcomm) en la delegación no es casual. Las restricciones de exportación que impiden a China acceder a los chips más avanzados de Nvidia — incluyendo las RTX 4090, H100 y sus sucesores — son el punto de mayor tensión tecnológica entre ambos países. Trump dijo que quiere que China "se abra" para que las empresas estadounidenses puedan operar libremente. La pregunta que flotó sobre toda la visita es si eso podría incluir alguna flexibilización de las restricciones de exportación de chips — algo que Nvidia necesita para recuperar el mercado chino donde su cuota cayó a menos del 60%.

Taiwán e Irán: Los dos temas geopolíticos más sensibles de la agenda. El canciller chino Wang Yi declaró tras la cumbre que Beijing "percibió que la parte estadounidense comprende la postura de China" sobre Taiwán — una declaración que Washington no confirmó ni desmintió públicamente. Sobre Irán, Trump había prometido hablar con Xi sobre la guerra en el Estrecho de Ormuz, por donde pasa el 45% de las importaciones de gas y petróleo de China.

Por qué fue cada CEO

Elon Musk: Tesla tiene operaciones relevantes en China — su gigafactory de Shanghai es una de las más productivas del mundo. Musk había abandonado su rol de consejero de Trump en mayo de 2025, pero la visita mostró su realineamiento con la administración cuando los intereses de sus empresas están en juego.

Tim Cook: Apple fabrica la mayor parte de sus productos en China. Los aranceles impuestos durante el primer mandato de Trump golpearon directamente a la cadena de suministro de Apple. Cook tiene un interés directo en que la relación comercial entre ambos países se estabilice.

Jensen Huang: El CEO de Nvidia es el más directamente afectado por las restricciones de exportación de chips. Las ventas de Nvidia en China cayeron drásticamente desde que Washington prohibió la exportación de sus chips más avanzados. Su presencia en la delegación es la señal más clara de que el futuro de los semiconductores en el mercado chino estaba sobre la mesa.

Lo que se acordó

La cumbre no produjo un gran acuerdo único. Lo que surgió fue el marco para negociaciones futuras: el proceso para establecer la Junta de Comercio bilateral, señales de diálogo sobre inteligencia artificial, y la promesa de que Xi Jinping visitará Estados Unidos en una fecha posterior.

Rusia observó de cerca — el portavoz del Kremlin Dmitry Peskov señaló que los contactos entre EE.UU. y China "son objeto de especial atención y análisis para todos los países, incluido el nuestro."

El contexto político de Trump

La visita llegó en un momento delicado: su popularidad está lastrada por la guerra de EE.UU. e Israel contra Irán y el aumento de la inflación que ese conflicto generó. Una victoria diplomática con China tiene valor político interno. Al regreso, Trump publicó en Truth Social que China tiene un salón de baile impresionante y que EE.UU. también debería tener uno — y que el que está construyendo en la Casa Blanca va "adelantado respecto al cronograma."

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